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domingo, 15 de enero de 2017

El Pedro Almodóvar más "serio y comedido" no me gusta

Almodóvar, Emma Suárez y Adriana Ugarte en 'Julieta'

Puedes amarlo u odiarlo, pero creo que es innegable para todos y todas la trascendencia que ha tenido Pedro Almodóvar en el cine español. Su forma de reflejar la Movida Madrileña en Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980), su valentía para hablar de mariconerío tan abiertamente como lo hizo en La ley del deseo (1987), y lo espectacular y rompedor de algunos de sus trabajos más míticos y reconocidos (Mujeres al borde de un ataque de nervios, Átame, Todo sobre mi madre, Volver...) han hecho que no pocos lo consideren como uno de los directores que mejor (y más mamarrachamente) ha sabido reflejar el "costumbrismo español".

Carmen Maura en 'Mujeres al borde de un ataque de nervios'

Sin embargo, tras el truño moruño de 2013 que fue Los amantes pasajeros (¿en qué estaría pensando?), nuestro amigo Pdr necesitaba otra película que cosechase de nuevo buenas críticas. Y quizá por esa necesidad de ofrecer algo "nuevo", algo "diferente" que le devolviera el prestigio, se puso manos a la obra con una película mucho más seria, sin mamarracheo; un "drama seco", en palabras del propio director manchego. Un drama de tomo y lomo sobre el puro abatimiento, sobre lo que se calla: estoy hablando de Julieta, una película que, de hecho, iba a llamarse Silencio originalmente hasta que se decidió descartar ese título, tratando de evitar confusión con la película de Scorsese del mismo nombre.

No seré yo el que critique que Almodóvar experimente con nuevos estilos. Me parece perfecto. Si el director quiere ponerse más serio y hacer una película "sobria" sin líneas mamarrachas, todo bien. Personalmente, diré que eché en falta los guiones del estilo de "tía, acabo de soltar una mierda como un celemín" de Hable con ella, pero esa ausencia de mamamarracheo no fue el motivo por el que Julieta no me acabó de convencer. Yo sé qué es lo que más me gusta de Almodóvar, pero eso no significa que no esté abierto a cosas nuevas. El problema es que Julieta no me acabó de parecer redonda, ni una gran película, per se.

Almodóvar, Emma Suárez y Adriana Ugarte en 'Julieta'

Emma Suárez y Adriana Ugarte están de escándalo, sí. Pero Julieta me parece un drama tan comedido, con un esfuerzo tan anticlimático en ser "seria", "sobria" y "profunda", que me acaba chirriando por todas partes y dejándome frío. El toque Almodóvar está ahí: los planos son hermosos, con cada color y simetría bien calculados; el elenco muy bien elegido, y el trasfondo rocambolesco lo impregna todo. Y, sin embargo, le falta emoción por todas partes. La idea era que las actrices se mostrasen abatidas. Las vemos lidiar no con el shock en sí, sino con la etapa de depresión de después. Y lo peor es que no me dejé arrastrar en ningún momento por su dolor. Sus metáforas, además, eran tan "obvias" (el ciervo corriendo junto al tren, las comparaciones con la tragedia griega), que incluso resultaban algo burdas.

Julieta es buena película. No lo niego. Muy correcta. Correcta es la palabra que usaría. Y ya que Almodóvar dejó atrás para este proyecto a su yo más provocador, ¿qué menos que hacer algo más emotivo, redondo e inteligente, no tan "de manual"? Habrá que ver si consigue fascinar más con su próxima película. Yo te sigo queriendo fuerte Pdr; creo en ti. Eso siempre mi arma.

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