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domingo, 25 de diciembre de 2016

El género zombi no está muerto: Corea del Sur lo salva en 2016


A estas alturas uno podría decir que no queda mucho más que decir sobre el género zombi; un género que pusiera de moda George R. Romero con su mítica Night of the living dead allá en 1968. Desde entonces, las distintas versiones no se han hecho de esperar: Dawn of the Dead (2004) es el clásico de los zombis en torno a un centro comercial por excelencia; 28 Days Later (2002) y su más que aceptable secuela -por mucho que los puristas digan que lo suyo son "infectados", pero ya me entendéis-, son otro de los grandes hitos, e incluso tenemos en 2004 también Zombies Party, una brillante gamberrada con Simon Pegg en tono cómico.

Lo cierto es que cada vez hay más presupuesto para este tipo de producciones. Si sois de los que disfrutáis con buenos efectos especiales, World War Z (2013) es una película para vosotros. Peeeero, por mucho dinero y por mucho Brad Pitt que haya en esa película... es evidente que carece por completo de alma. ¿De qué sirve una película tan cara si tiene un argumento tan pobre, tan desganado, tan lleno de clichés? Cada vez es más difícil crear nuevas películas de zombis que traigan frescura al género... y es por eso que, en este 2016, Corea del Sur ha sido un ejemplo para el resto de países.

Zombis sexys en tu zona.

Train to Busan no revoluciona el género Z, ni pretende hacerlo. La película tiene personajes que son, de base, esteriotipos. Y, sin embargo, la diferencia fundamental entre Train to Busan y World War Z es que la primera, a pesar de tener mucho menos presupuesto, sí tiene alma. El director Sang-ho Yeon se las ingenia para darle la vuelta a esos clichés de base y crear personajes con sustancia, por los que llegamos a sentir empatía, y entre los que abundan momentos de auténtica ternura. ¿Y lo mejor? Una afiladísima crítica a las clases sociales y al capitalismo. El concepto de Train to Busan, además (la acción sucede en un tren en movimiento) es muy original y da un ritmo endiabladamente entretenido y ágil a toda la película.

No hace falta demasiado dinero para contar una buena historia de zombis: Sang-ho Yeon demuestra que con ingenio se puede sacar adelante una película emocionante y crítica, no la carcasa de oro vacía y torpe que es World War Z. ¡Aprendan, yanquis!

Esta niña, Soo-an Kim, es mejor actriz que Kit Harington xddddddddd


PD: Además de Train to Busan, os recomiendo el visionado de Seoul Station, otra película animada del mismo director que cuenta una historia ambientada en el mismo contexto, pero desde otra perspectiva. ¡No tan buena, pero igualmente vale la pena!

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