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jueves, 24 de noviembre de 2016

Razones por las que 'Elle' (2016) SÍ es feminista


Casi todos estamos de acuerdo en que Elle, del siempre controvertido Paul Verhoeven (ya se la lió a los gringos en 1995, como nos explica @AngryBego, con Showgirls), es una película excepcionalmente buena, tan fascinante como perturbadora. Pero... ¿qué ocurre cuando toca interpretarla desde la óptica del feminismo? No acaba de haber acuerdo entre los críticos sobre si Elle es o no "feminista"; y eso, señores, señoras y variaciones posibles, es una cosa muy loca.

Elle es una obra que merece la pena pararse a analizar desde muchas ópticas: las afiladísimas críticas de Verhoeven -siempre con un sentido del humor muy negro- a lo podrido de la clase burguesa, a la hipocresía de la religión o al hartazgo de la familia son igualmente fascinantes, pero en esta ocasión me gustaría centrarme en lo que concierne al tema del feminismo y delimitar un poco ese concepto, un tanto abstracto, de lo que es para mí una "película feminista".

¿Por qué creo que Elle encaja en esa categoría? Estas son las 3 razones en que baso mi argumentación:

1) Muestra el patriarcado de forma crítica: Elle es una película donde el machismo de la sociedad se deja sentir en todos los ámbitos de la vida de Michèlle LeBlanc. Y no hablo solo del (evidente) motor de la película, que es la violación a una mujer perpetrada en su propia casa por un hombre que, más que el placer del sexo, busca la satisfacción de tomar el control y dominarla; el machismo estructural se muestra claramente en el entorno laboral de Michèlle, tanto en los productos que venden a la sociedad (videojuegos que denigran y promueven violencia hacia la mujer), como en las relaciones con sus compañeros, que la tratan con especial desprecio por ser una mujer al mando.

Pero no es solo que Elle se limite a mostrar el patriarcado: lo hace con intencionalidad crítica. Elle quiere incitar al espectador a reflexionar. La glorificada -y sobrevalorada, jeje- El Padrino (1972) muestra también el patriarcado, cierto es, pero la gran diferencia entre ambas es que El Padrino no lo hace con intención de denuncia -cosas de la época, no seamos demasiado duros con ella-. En Elle, sin embargo, la crítica es evidente, por el modo en que lo presenta y por las propias acciones de Michèlle, que lucha contra él. Lo que me lleva al segundo punto...


2) Su protagonista se empodera: Si alguien me pidiera una descripción breve de Elle, yo diría que se trata de la historia de una mujer que lucha por conservar su dignidad, por mantener el control. Ella se quiere negar a que la violación la afecte psicológicamente, de igual forma que se niega a acudir a la policía: hacerlo supondría exponerse, y ella se ha esforzado desde pequeña precisamente por tratar de evitar la publicidad, el escándalo, la exposición mediática.

Toda esta lucha de Michèlle contra el patriarcado, contra su violador, y contra sus propios deseos enfermizos (¿generados por una sociedad tan perturbada como ella?) la llevarán a, finalmente, empoderarse en todos los ámbitos de su vida: personal, familiar y laboral. ESO ES O NO ES FEMINISTA.

3) La sororidad está presente: Este es un punto que quizá haya pasado desapercibido, pero que a mí me parece muy importante. La cuestión de la sororidad -amistad entre mujeres como forma de resistencia hacia el patriarcado-, encuentra en Elle un arraigo importante: tan importante, que es con una escena de Michèlle y su amiga con la que se cierra la película. El cine ha tratado muy poco, y torpemente, el tema (insisto, importantísimo) de la amistad entre mujeres. Y Elle es balsámica en ese sentido.

Uno hubiera esperado que la amistad de ambas se fuera al carajo tras esa "traición" de Michèlle... pero no. Ella decide tomar el control también en este ámbito de su vida: es honesta consigo misma y con su amiga, a la que revela la verdad. Pero su lazo es tan fuerte, tan auténtico, que la película ni siquiera pone en duda un solo segundo que hubiera podido romperse y termina así: con ellas charlando tranquilamente, disfrutando de la compañía de la otra y caminando juntas.


No creo que le esté buscando cinco patas a la mesa con este análisis. Creo que la simbología es evidente y está ahí con toda la intención: Elle es un relato refrescantemente honesto, íntimo, magistral... y sí, feminista.

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